Cerca del 70% de los trabajadores de las BRIF secundaron el encierro convocado para reclamar derechos laborales
- 28 de Septiembre del 2014
Asociación de Trabajadores de las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) ha calificado de "muy positivo y gratificante" el resultado de los encierros que se habían convocado en las diez bases BRIF existentes en España, -dos de ellas en Castilla-La Mancha-, en el que el seguimiento estuvo en torno al 70%, teniendo en cuenta que muchos trabajadores no podíanparticipar por diversas cuestiones o por motivos de trabajo.
Asimismo subrayan el apoyo recibido por parte del personal ajeno a las brigadas, "ya que tanto compañeros de otras regiones y empresas, sindicatos o partidos políticos, han apoyado nuestras reivindicaciones", indicaba la Asociación, que señala que "nunca pensamos que tendría tanta repercusión y no existen palabras para describir todo nuestro agradecimiento". Los encerrados, "fichados". En este sentido señalan que pese al seguimiento, la empresa puso la nota negativa al acto, con su "persecución y apoyo". "Somos conscientes de las posibles sanciones, -leves por estar en dependencias laborales fuera de horario-, pero parece que nuestras actuaciones les ponen
nerviosos, y no saben que la única respuesta es negociar nuestras condiciones. Personas recogiendo nombres y DNI de los asistentes al encierro y comunicándonos que no debíamos permanecer en las instalaciones de las bases al haber concluido nuestra jornada laboral, solo implica una muestra más de la falta de diálogo de esta empresa", añaden.
El encierro de este jueves por la noche estaba convocado para reclamar unas condiciones laborales dignas y acordes con el trabajo que desempeñan, la reducción de la edad de jubilación y el reconocimiento de la categoría de bombero profesional, entre otras cuestiones.
En Castilla-La Mancha se encuentran dos de esas diez Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales, las cuales pertenecen al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, y son puestas a disposición de las comunidades autónomas. En la región se localizan la de La Iglesuela, en Toledo y la del Prado de los Esquiladores en Cuenca, donde el seguimiento fue ligeramente superior a la media, rondando el 75%.
Diferencias con TRAGSA
El colectivo está integrado en la actualidad por casi 550 trabajadores que pertenecen a la empresa pública TRAGSA, que con la que los trabajadores de las BRIF mantienen sus
diferencias laborales.
En este sentido, la Asociación de BRIF señala que TRAGSA es la beneficiaria año tras año de la adjudicación directa de esta obra, y precisa que no ha dado ningún paso en beneficio de los trabajadores, los cuales han pasado de estar trabajando todo el año, a ser despedidos durante un mes y medio.
Asimismo, señalan que las BRIF están recogidas "en un anexo de un convenio que presenta un alto agravio comparativo con el resto de trabajadores de dicha empresa", ya que a este colectivo no se le aplican al menos 40 artículos del convenio.
La asociación subraya que ha intentado "por activa y pasiva" mantener encuentros con la empresa para abordar diversos temas, ante los cuales la única respuesta recibida ha sido que no se les considera "interlocutores oficiales", pese a "haber demostrado siempre buena fe intentando dialogar con la empresa de numerosas formas, desde siempre se le comunicó a la dirección cualquier problema o inquietud del colectivo".
"TRAGSA, tras un ERE declarado nulo sigue alegando las cuestiones económicas como
negativa a mejorar nuestras condiciones, pero reparte 4 millones de euros en 'bonus' aun presentando cuentas que según ellos indican darán una pérdida de 40 millones de euros este año" añaden, y recuerdan que "las BRIF siendo uno grupo altamente especializado para realizar el trabajo de extinción y prevención de incendios forestales como se habla de nosotros en páginas oficiales del gobierno, arriesgando la vida en un helicóptero y después a pie de fuego por salvar la riqueza medio ambiental de este país, realizando un trabajo vocacional que implica desgastes físicos como deportistas de élite, creemos que ha llegado la hora de dar un paso al frente y reclamar lo que es nuestro".
