Desde UPA COAG despedimos el año con una considerable pérdida de renta en el sector agrario, por los bajos precios percibidos.
- 30 de Diciembre del 2014
La cosecha de cereales de 2014, fue aceptable en producción pero insuficiente en rentabilidad, debido principalmente al descenso de los precios de los cereales y al aumento de los insumos.
La cosecha de esta campaña tuvo un comportamiento muy desigual por comarcas agrarias, siendo las más productivas las de Arcos de Jalón, Gómara y Almazán justamente las que obtuvieron peores rendimientos en la campaña pasada.
En opinión de la ALIANZA, cuando hablamos de cosecha no tenemos que limitarnos a kilogramos por Hectárea, sino a Euros por Hectárea que son al fin y acabo los que marcan la rentabilidad de nuestra explotación, y que por desgracia en esta campaña los kilos si nos han acompañado pero para nada el precio de estos que están en caída libre y que si nadie lo remedia será como casi siempre, una cosecha buena para los intermediarios (almacenistas) y mala para los agricultores. A la cosecha de girasol, le ha ocurrido algo similar.
Como catastrófica podemos calificar el cultivo de la patata, que aún teniendo rendimientos altos ha sufrido el hundimiento de los precios hasta el punto de poder calificar la campaña como una de las peores de la historia.
Entre las producciones agrícolas que terminaron en positivo se encuentra la remolacha, con rendimientos históricos y resultados muy buenos si termina la campaña sin sobresaltos por inclemencias climatológicas. Otro sector agrícola que también puede calificarse como razonablemente bueno en producción y precio ha sido el viñedo.
En ganadería se ha sufrido un año complicado al arrastrar los productores una situación de incertidumbre. Es el caso del vacuno de leche, con una caída de precios en los últimos meses y la sombra de tener que soportar multas por sobrepasamiento de producción. El 2014, sin embargo, ha sido un año positivo para los ganaderos de ovino de leche y de caprino.
El 2014 ha sido el año en el que la Comisión Europea y el Ministerio de Agricultura han avalado definitivamente la pervivencia de la figura del agricultor de sofá, y por lo tanto del perceptor de ayudas que no tiene actividad agraria real y que desde luego no es profesional del sector agrario. Se ha tirado por tierra todas las expectativas que se habían generado respecto a una reorientación de la PAC a favor del `agricultor activo´ y de un modelo social y profesional agrario, sostenible y de futuro, para nuestro país.
La Renta Agraria en términos corrientes ha disminuido en un 7% en la primera estimación para 2014. Es el propio Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente el que ha publicado la primera estimación de las principales cifras económicas del sector agrario en el año 2014, donde se recoge que la Renta Agraria en términos corrientes ha disminuido un 7,1%. La Rama de Actividad Agraria a precios básicos disminuye en valor (-3,9%); descendiendo la producción vegetal (-7,2%), mientras que la producción animal aumenta (0,8%). En la producción vegetal, la disminución (-7,2%) en valor se debe fundamentalmente al descenso de los precios (-9,8%). En la producción animal, el incremento en valor (0,8%) se debe fundamentalmente al aumento de las cantidades producidas (1,7%), compensando en parte la disminución de los precios en su conjunto (-0,9%).
