María José Heredia considera que hay que prestar especial atención a las mujeres que son víctimas de violencia de género en el medio rural
- 25 de Septiembre del 2013
La subdelegada del Gobierno en Soria, María José Heredia ha destacado esta mañana que, en materia de violencia de género, se está prestando especial atención a la mujer que vive en el medio rural.
Por este motivo, se realizan acciones de sensibilización específicas para la población rural, se impulsa la colaboración de los grupos de acción local en este tema y se quiere intensificar la formación especializada de los profesionales sanitarios de los centros de atención primaria y consultorios del medio rural.
La subdelegada del Gobierno ha participado esta mañana en El Burgo de Osma, acompañada por la jefa de la Unidad de Violencia de Género de la Subdelegación del Gobierno, Noelia Martínez, en una reunión con los responsables de la Compañía de la Guardia Civil de esta zona, para analizar las particularidades de las denuncias por malos tratos que se formulan en este ámbito.
Con los datos en la mano, según subdelegada del Gobierno, "se nota que hay menos denuncias en los pueblos. Parece claro que el aumento de las denuncias de los años anteriores hizo aflorar muchos casos de violencia de género que no se venían denunciando por miedo. Pero no debemos deducir tampoco que se han denunciado y se denuncian todos los casos que se producen. El miedo sigue instalado en muchos hogares y nuestro trabajo consiste en que las mujeres se sientan lo suficientemente amparadas como para denunciar que están siendo objeto de mal trato".
La jefa de la Unidad de Violencia de Género, se viene reuniendo no sólo con los responsables de la Guardia Civil de las tres compañías de Soria sino también con casi todos los centros de acción social de la provincia.
Los organismos con competencias y recursos en el ámbito rural para combatir la violencia de género son principalmente la Guardia Civil, las policías locales, en los municipios que existan, los mencionados centros de acción social y los centros de salud.
En cuanto a la situación general de la provincia, María José Heredia ha señalado que durante 2012 se produjeron 113 denuncias por violencia de género.
En los últimos años, en torno al 70% de las denuncias se producen en Soria capital y el 30%, en los pueblos.
Con las últimas cifras facilitadas, a 31 de julio de 2013, hay 106 órdenes de protección en vigor.
Los datos del Consejo General del Poder Judicial que, según se ha consensuado, son los que se facilitan actualmente, indican que en el primer trimestre del año en curso, se han producido 23 denuncias en la provincia de las cuales 17 pertenecen al partido judicial de Soria, 4 al partido judicial de Almazán y 2, al partido judicial de El Burgo de Osma.
El año pasado, en este mismo periodo hubo 28 (26 en Soria y 3 en Almazán) y en el primer trimestre de 2011, 38 (32 en Soria, 4 en Almazán y 2 en el Burgo de Osma). Se nota, por tanto, un descenso del número de denuncias formuladas. Por años completos, la secuencia de denuncias es la siguiente: 2007: 128. 2008: 160. 2009: 171. 2010: 137. 2011: 240. 2012: 113.
COORDINACIÓN DE TODAS LAS INSTITUCIONES
Según ha destacado María José Heredia, "en el trabajo coordinado de todas las instancias intervinientes se basa la lucha contra este tipo de violencia".
Con las reuniones organizadas por la responsable de la Unidad de Violencia de Género se persigue precisamente, mejorar la coordinación entre los profesionales implicados y sus recursos.
También se intercambia información con el fin de facilitar que, una vez interpuesta la denuncia, la víctima de violencia de género sea asesorada sobre el Centro de Acción Social que le corresponde para recibir asistencia social integral, con seguimiento de su caso y la coordinación con el Centro de Salud cuando sea necesario.
Es necesario facilitar que la víctima que acude a un CEAS tenga la suficiente información y conocimiento de las intervenciones que se van a efectuar en el puesto de la Guardia Civil que le corresponde para mejorar la protección, atención y seguridad de las mujeres víctimas de violencia de género e incrementar además la seguridad subjetiva de estas mujeres al encontrar en su zona una respuesta institucional eficaz.
Para que afloren todas las situaciones de mal trato que se producen en el medio rural es necesario sensibilizar e informar a la población de este ámbito de la importancia de la implicación social como medida preventiva para contribuir a la erradicación de la violencia de género.
Según ha destacado la responsable en Soria de la Unidad de Violencia de Género, su trabajo y el motivo de las reuniones que se vienen celebrando es buscar la implicación de los profesionales de violencia de género en el medio rural encaminada a prestar una atención especializada mejor coordinada a las víctimas.
RECURSOS PARA PROTEGER A LAS VÍCTIMAS
Para ser más eficaces hay que actualizar constantemente y difundir en la zona de actuación un mapa de recursos para víctimas de violencia de género.
Además hay que tener muy claro cuál debe ser el protocolo de actuación profesional que articule la actuación de los intervinientes.
Otro de los aspectos importantes es la información a las víctimas de violencia de género sobre su derecho a la asistencia jurídica en caso de denuncia y sobre el programa de asesoramiento jurídico prestado mediante convenio con los Colegios de Abogados.
En esta misma línea, las mujeres tienen que saber que les asiste el derecho a la atención psicológica especializada, a través de los programas de apoyo a familias de las diputaciones o del programa de apoyo psicológico prestado mediante convenio con el Colegio de Psicólogos.
Por otra parte, se está trabajando desde la Subdelegación para que las víctimas sorianas puedan beneficiarse del convenio firmado entre la Delegación del Gobierno en Castilla y León y la Unión de Cerrajeros de Seguridad (UCES) que no cuenta en la provincia con ningún afiliado.
En virtud de este convenio, siempre que se produzca una resolución judicial que lo autorice, los cerrajeros integrados en UCES cambiarán de forma gratuita, y con la mayor rapidez posible, la cerradura de las viviendas de mujeres víctimas de violencia de género; y, en el caso de que la cerradura no sea sustituible, según valoración del profesional, UCES se compromete a instalar, en las mismas condiciones de gratuidad, una segunda cerradura o cerrojo.
Noelia Martínez ha destacado también la importancia de la implicación de las asociaciones de mujeres de los pueblos, como agentes dinamizadores de la vida rural, en la lucha contra la violencia de género, proporcionando cauces de encuentro e intercambio con el resto de profesionales de violencia de género.
Por eso es necesario que se constituyan más asociaciones de estas características.
Igualmente decisivo es sensibilizar a la población rural sobre la violencia de género mediante la organización de actos en los que participen los profesionales que trabajan en este campo con el fin de que se reconozcan los procesos violentos desde su fase de inicio así como los recursos disponibles en la zona.
ESTRATEGIA NACIONAL
Según ha explicado María José Heredia, "que se denuncien todos los casos de violencia de género, por la víctima o su entorno familiar o social, es uno de los objetivos de la Estrategia Nacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer aprobada por el Consejo de Ministros el 26 de julio, que estará vigente hasta el año 2016, y que pone de manifiesto que la lucha contra esta lacra es prioritaria para el Gobierno".
La Estrategia, que contempla 260 medidas destinadas a combatir los malos tratos a las mujeres, cuenta con una asignación presupuestaria de1.530 millones de euros, 1.200 aportados por distintos departamentos ministeriales del Gobierno y el resto de las comunidades autónomas; y compila las medidas realizadas y todas las que el Gobierno quiere llevar a cabo. Se trata, por tanto, de un texto integrador, que convierte a España en uno de los países de vanguardia en lo que a esta lucha se refiere.
Entre las medidas que recoge la Estrategia Nacional, cabe destacar la ya mencionada de protección a las mujeres del ámbito rural pero hay otras como la creación de una versión en internet del teléfono 016 donde se podrán realizar consultas y comunicar denuncias o el impulso de códigos de autorregulación publicitaria para prevenir conductas machistas, dado que la colaboración de los medios de comunicación es esencial.
También se está intensificando la protección a las victimas y se estrecha el cerco sobre el maltratador con medidas como la ampliación de la libertad vigilada hasta un máximo de 5 años, se intensifica el control de los reclusos condenados por delitos de violencia de género cuando disfruten de permisos penitenciarios y se tipificará como delito la manipulación de los brazaletes electrónicos.
Los niños han sido las victimas menos visibles y menos protegidas de la violencia de género, por eso se modificará la Ley Integral aprobada en el año 2004 para incluir y considerar a los hijos menores de las mujeres también como víctimas de la violencia de género.
Se intensificará la asistencia social y el apoyo psicológico para estos niños.
En los datos estadísticos que se publiquen se incluirá a los menores que quedan huérfanos como consecuencia de la violencia de género y a los menores asesinados.
Por último, se intensifican las acciones en relación con otras formas de violencia contra la mujer como los matrimonios forzados, la manipulación genital y el ciberacoso.
