La Policía Nacional detiene a los presuntos autores de un robo cometido en julio de 2011 en un establecimiento de alimentación
- 14 de Enero del 2013
14 de enero 2013.- Agentes de la Comisaría de la Policía Nacional de Soria, han detenido a dos jóvenes vecinos de Soria, como presuntos autores de un delito de robo con fuerza en un establecimiento de alimentación de esta ciudad.
Los hechos se produjeron en el mes de julio del año 2011, cuando se denunció el robo en una tienda de alimentación de Soria, de numerosos productos alimenticios y de 1.380 euros.
La policía continuó las investigaciones que concluyeron con la detención de estos dos jóvenes que en el momento de cometer los hechos eran menores de edad.
Así mimo, a estas personas, en compañía de otro joven, también menor de edad, y también identificado, se les considera los presuntos autores de la sustracción diversa documentación del interior de un autobús que estaba estacionado en la vía pública.
DENUNCIA UNA ESTAFA DE 520 EUROS
Ayer domingo se denunció en la Comisaría de la Policía Nacional de Soria, una estafa de 520 euros en la que la víctima fue engañada por dos personas que simularon daños en un vehículo.
Los hechos se produjeron sobre las 12:30 horas de ayer cuando la víctima de los hechos, que conducía su vehículo, notó como recibía un golpe en el mismo, y seguidamente escuchó señales de claxon por parte de un vehículo que circulaba tras él. No le dio importancia al hecho y continuó su marcha.
Cuando el denunciante detuvo su vehículo, se le acercó un hombre joven de aspecto árabe quien "de forma muy cortés" y haciéndose pasar por abogado, se dirigió a la víctima manifestándole que le había dañado el espejo retrovisor de su vehículo.
El denunciante comprobó como el espejo del vehículo del "timador" estaba sujeto con cinta adhesiva por lo que estuvo de acuerdo en solucionar el problema con su compañía de seguros.
El presunto autor de los hechos se ofreció a llamar desde su teléfono móvil, para seguidamente "pasárselo" a la víctima que habló con un varón de acento suramericano que le dijo que para solucionar rápidamente el problema debía entregar 520 euros, y desde la compañía de seguros le enviarían un cheque por ese valor a la sucursal de esa compañía en Soria.
El denunciante fue acompañado a una sucursal bancaria por el presunto autor de los hechos, donde extrajo el dinero y se lo entregó.
Una vez en casa, el denunciante llamó a su compañía de seguros, descubriendo que había sido víctima de un engaño.
