VIOLENCIA COTIDIANA
- 10 de Febrero del 2004
La realidad es a veces tan cruel que se torna grotesca. Apenas hemos empezado el año y ya hay 5 ó 6 casos de hombres que asesinan a sus parejas o ex parejas, o incluso a sus propios hijos, en un atroz antinatura que pone los pelos de punta a cualquier ser humano y que despierta en cualquier persona una repulsa infinita hacia el autor de un crimen tan despiadado.
La estadística seguirá aumentando, los medios de comunicación seguirán haciéndose eco de cada crimen, de cada paliza, de cada macabro escenario. Desde las asociaciones se denunciará, los políticos prometerán medidas, la justicia unas veces se aplicará de manera más justa, otras menos, y la opinión pública seguirá horrorizada, aunque, eso sí, digiriendo los asesinatos cada vez más rápido. Hay tantos que pasamos de uno a otro y al tercero ya hemos olvidado el primero, ¿cómo si no asimilar tanta cifra?. Porque es que además tenemos lo de Irak, lo de Palestina, Chechenia, etc, y ya no hay tragaderas que resistan esto.
Acabamos de empezar 2004, y el año pasado el número de mujeres asesinadas por su pareja fue de 68, frente a las 52 de 2002. ¿A cuántas ascenderán este año?, ¿Con qué nuevo horror nos sorprenderán estos seres miserables, los maltratadores?.
El machismo sigue siendo una lacra en nuestra sociedad, con muchos resquicios bien patentes de su época más cañí, y las mujeres parece que aún estamos a años luz de poder sentirnos realmente liberadas. Si las pautas en la educación no cambian, pero no sólo dentro de casa, sino también fuera, y la publicidad sexista no desaparece, y los hombres no se involucran en el cuidado de los hijos, etc…, la violencia contra las mujeres, las palizas diarias, los insultos y los desprecios seguirá llenando las estadísticas año tras año, y “la violencia de género” seguirá siendo un tema más con el que llenar columnas, aunque cada vez nos sorprenderá menos, y lo que es peor, cada vez nos interesará menos. Seguirá siendo violencia, sí, pero cotidiana. .
