EL SENTIDO DE VIVIR
- 25 de Julio del 2003
¿Cuántas veces he dicho -y lo han repetido algunos de mis personajes- que la única obra de arte que quiero dejar firmada es mi propia vida? ¿Y cuántas veces he deducido que, en consecuencia, '¿cómo vivir?' es la única pregunta para la que quiero tener permanentemente respuesta?
La existencia, el valor radical.
Cómo cuajarla en vida satisfactoria y fecunda, la tarea primordial en la que procuro verter mi inteligencia.
¿Cómo? Profundizando en la libertad, escogiendo, arriesgando, optando... para darle a mi existencia sus propias circunstancias. Y pagando los precios, inevitables. A partir de ello, dándole sentido a la vida, procuro que arraigue y fructifique en mi huerto un cada vez más tupido racimo de valores en que poder, riqueza, ambición, popularidad, éxito... no dicen nada; mientras que progresivamente pesan más motivos como naturaleza, compañera, amistad, placer, sosiego, disfrute de lo bello/bueno, gozo de lo cotidiano, mirada solidaria al mundo que padece y lucha...
Tal es el sentido de mi vivir.
Avelino Hernández .
